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Miel de Tomillo con Propóleo

LA MIEL DE TOMILLO CON PROPÓLEO, ¿DE DÓNDE PROCEDE?

La miel de tomillo es producida por las abejas, como resultado de la libación para extraer polen y néctar de las flores de especies vegetales predominantes, tales como tomillo (Thymus vulgaris), romero (Rosmarinus officinalis) y especies serranas varias, a la cual se le añade artesanalmente propóleo producido en el sur de Aragón, conformado a base de sustancias resinosas de Quejigo (Quercus faginea), Carrasca (Quercus Ilex), Marojo (Quercus pyrenaica),  etc…

El tomillo, como especie mayoritaria, es una planta de elevada rusticidad y uno de los más significativos exponentes de la flora mediterránea de España. Se desarrolla en forma de mata baja con tallos leñosos, pequeñas hojas lineales aromáticas y diminutas flores de color  violáceo – blanquecino, a veces rosado, que afloran durante la primavera tardía e inicio del estío.

El propoleo  es una amalgama de sustancias resinosas de color oscuro que obtienen las abejas de yemas arbóreas, exudados de savia,.., para posteriormente procesarla y aplicarla sola o mezclada con cera  en la colmena como sellante general; su objetivo es reforzar la estabilidad estructural de la colmena, reducir vibraciones y defenderla frente a patógenos u otros elementos agresores. Si un enemigo de la colmena se introduce dentro, las abejas lo matan y embalsaman rápidamente con propóleo, evitando así su descomposición.

 

LA MIEL DE TOMILLO, ETIMOLOGÍA E HISTORIA:

Su nombre procede del latín “Thymus” o “Thymum”, el cual la adoptó del griego “thýmon” y “thýmos”, aunque también parece cierta su  vinculación a la raíz indoeuropea “dheu” que significa humos, vapores, sustancias respirables, aromas. La especies más conocida de entre las 28 que aproximadamente se citan en la península ibérica, es el Thymus vulgaris (epíteto latino que significa "vulgar, común"..).

En cuanto a la  palabra propóleo, deriva del griego propoleos (pro= hacia adelante ; polis= ciudad) y alude a una de sus finalidades, la de ser una defensa natural de la colmena ante cualquier posible enemigo. También hay alusiones a su origen latino (“pro” = que está a favor de o que es de provecho y “polis” = ciudad). Ya en el antiguo Egipto, los ramilletes de la planta de tomillo se utilizaban en la fabricación de pócimas milagrosas para mejorar la salud del organismo humano, aromatización en rituales funerarios, etc.

 Los griegos lo consideraban un ícono de fuerza y energía, aunque más bien pudiere tratarse de una especie afín como el  serpol, más propia de estas costas mediterráneo-orientales (también lo usaban para dolores pectorales,  articulares y como antiséptico, según Galeno). La mitología Griega afirma que esta planta brotó de una lágrima derramada por Helena de Troya, de la cual obtenían fuerza y valor los guerreros helenos.

Más tarde se extendió al Imperio Romano, donde  fue  frecuente su uso como sustancia estimulante en las antiguas  termas o  aromatizando vinos y viandas diversas. La influencia de este vasto imperio la trasladó a casi toda la Europa occidental e inclusive a la Antigua Bizancio, donde  aparecieron recetas con tomillo como condimento habitual de recetas tradicionales. Durante la Edad Media, continuó su expansión, añadiéndose también su uso como amuleto protector durante las batallas.

En el siglo XVIII, el boticario germano Newmann logró obtener aceite esencial de tomillo, muy utilizado en nuestros días por sus extraordinarias propiedades antisépticas. Posteriormente, se extendió y potenció su cultivo  a muchas zonas europeas, para su venta a la industria farmacéutica. Una leyenda cristiana cita que cuando José de Arimatea portó el Santo Cáliz a la Montaña Sagrada de Montserrat, los ángeles otorgaron una prebenda a los visitantes de la misma, por lo cual cubrieron sus laderas de tomillo, cuyo aspecto y belleza en flor recordaba al Santo Grial; desde aquel momento, se lo confirieron propiedades curativas.

En la raza gitana se considera una planta sagrada, asegurando que un antiguo dios egipcio se la dio a su pueblo. En la tradición popular se utilizaba contra tormentas y rayos, asegurando así mismo que la ingestión de una infusión de tomillo natural salvaje recogido en colina habitada por hadas, nos permitirá visualizarlas.

Respecto a la historia del propóleo hay múltiples citas  a lo largo de la historia. Ya en la Edad de Bronce, se usaban en casos de perforaciones de cráneos. En la Biblia era citado con el nombre de “tzorí”, utilizándose como bálsamo  para tratar diversas enfermedades, siendo muy valorado en el comercio de próximo oriente. En el antiguo Egipto los sacerdotes lo usaban para embalsamar cadáveres.

En la medicina griega, se empleaba esta sustancia resinosa para el tratamiento de heridas (Aristóteles lo cita como “remedio para las infecciones de la piel, quemaduras, llagas y supuraciones” e Hipócrates como “ungüento para tratar heridas”) y para hacer perfumes muy apreciados. En “Historia Natural”, Plinio mencionó sus poderes curativos.

En la mitología romana se narra que Júpiter transformó a la bella Melisa en una abeja, para  producir una milagrosa sustancia curativa beneficiosa para la salud, el propolis. Los incas, lo usaron como antiinflamatorio en situaciones febriles, como desinfectante de heridas y para mejorar la salud del organismo  en general. Aparece en ancestrales recetas chinas para tratar enfermedades coronarias, del sistema digestivo, hipertensión y disfunciones  hematológicas

El médico y filósofo persa Avicena (siglo XI) y otras personas doctas de su entorno, ya lo utilizaban para curar las heridas de flechas. Ambroise Paré (siglo XVI), padre de la cirugía francesa, lo usaba con fines terapeúticos. Artesanos italianos (siglos XVII y XVIII) trataban la madera de algunos instrumentos musicales con aceites de propóleos (Stradivarius fue un claro ejemplo de ello). Cafres sudafricanos lo empleaban como incienso. Durante la guerra anglo-boer (1899-1902) y la Revolución Rusa (1917), se usaron vendas impregnadas en propóleo con vaselina ("propóleo vasógeno") para curar las heridas de guerra, quemaduras  e impedir infecciones que derivaran en gangrena.

En la medicina europea del s. XVI y posteriores (rusos y polacos principalmente), se propuso consumir propóleo puro como antibacteriano, tuberculoestático, agente dermatológico (en casos de acné, eccemas, infecciones, quemaduras,..) y odontológico (para tratar abscesos, encías sangrantes, candidiasis, halitosis y otras enfermedades). También tuvo gran peso específico durante la Segunda Guerra Mundial como cicatrizante natural, mejorando la salud de los combatientes.

Posteriormente y hasta nuestros días, las empresas farmacéuticas han estado recuperando el uso de propoleos, jalea real, polen y otras sustancias derivadas de la colmena, para la nueva medicina, fundamentalmente en el tratamiento de procesos de gripe, en dietas depurativas por su riqueza en elementos anitoxidantes y para el reforzamiento del sistema inmune.

 

ZONA DE RECOLECCIÓN:

PARAJES DE FUENDETODOS Y SIERRA DE CUCALÓN (ARAGÓN - ESPAÑA).

Esta área ubicada en la zona centro de la comarca aragonesa, lucha con denuedo contra una climatología extrema que esboza una tierra salpicada por áridos parajes, permutados con peculiares microclimas en torno a numerosos barrancos y hoyas. Conformada por una vasta masa forestal de densos encinares y pinares, alternados con coscojales, sabinares y especies aromáticas de pequeño porte, ampara cotas de hasta 812 m. de altitud en su cumbre más elevada.

Las plantas de tomillo vulgar componen en estos parajes naturales densos matorrales chaparros, ubicados especialmente en monte bajo, laderas pedregosas y  áreas abiertas, complementadas  muchas veces con otras especies florales aromáticas como el romero, la lavanda, la salvia,.., resultando lugares muy atractivos para el trabajo de recolección de polen y néctar por parte de las abejas.

La búsqueda de propóleos puros, nos dirige hacia el sur aragonés para encontrarnos con una clásica sierra turolense desplegada homogéneamente de NO a SE,  poseedora de una altitud media aproximada de 1200 m (cuya cota máxima es la Modorra de Cucalón con 1.481 metros) y 30 km de longitud, resultando un área de gran peso específico a nivel bioclimático.

Inmejorable atalaya longilínea natural formada por una mezcolanza de angostas vegas y abruptos barrancos, que nos hace disfrutar de espectaculares vistas que abarcan la amplia e impresionante cuenca del rio Ebro.

Numerosas plantas de carrasca, encina, marojo, quejigo, lavanda, tomillo, brezo y un elenco sin fin de maravillosas variedades florales autóctonas, conforman este paraíso vegetal de bosque bajo, donde la mano del hombre apenas deja huella, proporcionando néctar, polen y secreciones resinosas a las majestuosas abejas que libarán incansablemente, hasta producir miel  y propóleos de excelsa calidad.

 

CARACTERÍSTICAS DE LA MIEL DE TOMILLO CON PROPÓLEO:

De llamativo color ámbar rociado de un abanico de diversas tonalidades rojizas, pigmentado por diminutas partículas de balsámico propóleo parduzco, puede adquirir un gradiente natural más claro si está acompañado de un elevado índice de polen de romero. Delicioso e intenso sabor floral dulce, acentuado con notas ácidas persistentes y ligero acento acre amargo. Los expertos definen la miel natural  de tomillo con propóleo como una miel caliente, especiada, penetrante, aromática y herbácea,  que emana muy notoriamente la esencia que porta.

El propóleo es una sustancia compuesta de aprox.: 50-55% resinas y bálsamos, 30-40%  ceras, 5-10% aceites esenciales o volátiles, 5% polen y 5%  materiales varios (orgánicos y minerales);  posee además más de 160 componentes naturales entre los que destacan microelementos, flavonoides, vitaminas (B1, B2, C,..), sustancias  proteicas, ácidos grasos no saturados y esteres de ácidos aromáticos...

 

EXCELENCIAS DE LA MIEL DE TOMILLO CON PROPÓLEO:

Al igual que nuestra gama de mieles y derivados melíferos (polen, propóleo, jalea real, ,..), se trata de una miel natural selecta de tomillo con propóleo recolectada por nuestras abejas, que proporciona múltiples beneficios naturales a nuestro organismo:

  • Cruda: No ha sido sometida a procesos de sobrecalentamiento (más de 40 º) ni de pasteurización, obteniendo un producto natural que conserva  intactas todas las vitaminas, minerales, nutrientes y enzimas, así como sus principales cualidades organolépticas (sabor, aroma,...).
  • Pura: La producen las abejas a través de la libación de polen y néctar florales, junto a secreciones de plantas e insectos chupadores; una vez recolectados, son transportados a la colmena para su transformación y almacenamiento en forma de miel pura; es por ello que en este proceso no influyen factores ajenos externos a los que la propia naturaleza proporciona.
  • No homogeneizada: Jamás mezclamos mieles naturales,  procedan o no de diferentes áreas geográficas o provengan o no de diferentes orígenes florales, ya que nuestro objetivo permanente es mantener todos los valores esenciales desde su origen hasta el paladar del consumidor final, poniendo así a su disposición todos los beneficios que una miel pura otorga al organismo.
  • No filtrada: Nunca la filtramos, consiguiendo conservar todas las propiedades originales, logrando obtener así un producto natural de primer orden.
  • Sin azúcares añadidos: Nuestra miel permanece tal y como la abeja la produce en la colmena, manteniendo por lo tanto azúcares naturales propios de una miel natural pura, con todos  los beneficios que ello reporta a  nuestro organismo.

PROPIEDADES DE LA MIEL DE TOMILLO CON PROPÓLEO:

La miel natural de tomillo recolectada por nuestras abejas, resulta ser un extraordinario tonificante útil en el tratamiento de estados de fatiga. Además, posee propiedades antisépticas (es uno de los mejores remedios cuando hay problemas de infecciones), favoreciendo también la digestión. Indicada así mismo para luchar contra procesos gripales y afecciones respiratorias (de tipo inflamatorio, tos convulsiva, bronquitis,…).

El propoleo por su parte, enriquece la mezcla con sus propiedades naturales, aportando multitud de beneficios para mejorar la salud de nuestro organismo. Entre ellas podemos citar las siguientes:

  • Bioregulador y potenciador natural del sistema inmune.
  • Anestésico, antituberculoso, antiviral, citostático, desodorante, antibacteriano, antifúngico, antimicótico, antiparasitario, antiinflamatorio, antioxidante, antitóxico, antialérgico, analgésico, epitelizante, fitoinhibidor, hemostático y termoestabilizador.
  • Excelente coadyuvante en el tratamiento de afecciones en vías respiratorias (problemas de garganta, cuerdas vocales,..), aparato circulatorio (actúa como vaso-dilatador, hipotensor,..), aparato bucal (caso de llagas,..), sistema digestivo (casos de inapetencia, úlceras,..), sistema hepático  y sistema tegumentario (cicatrizante y desinfectante).
  • No altera la flora bacteriana, siendo transportado por linfa y  sangre a todo el organismo

En definitiva, un incomparable elixir de la colmena rico en vitaminas y minerales, con maravillosas propiedades medicinales  a disposición de la salud. Carece a priori de contraindicaciones, si bien siempre se aconseja consultar a un especialista antes de consumir.

 

RECETAS SANAS CON MIEL DE TOMILLO CON PROPÓLEO:

ELIXIR DE MIEL DE TOMILLO CON PROPÓLEO

Cogemos un tazón grande y añadimos 2 cucharadas de miel de tomillo con propóleo (previamente triturado muy fino),  zumo de 4 limones exprimidos, una cucharada de vinagre de manzana, unas gotitas de zumo de Noni, y 10 grs de canela de Ceylán a peso. Removemos bien la composición de alimentos con la batidora e ingerimos templado, a ser posible en ayunas para que resulte más efectivo.  Acompañamos de una cucharada de polen puro ingerido y ya tenemos un tónico saludable pleno de elementos anitoxidantes, minerales y vitaminas, indispensable en cualquier dieta depurativa.

 

CONSEJOS DE USO:

Las mieles naturales de tomillo con propóleo recolectadas por nuestras abejas poseen propiedades únicas, de tal modo que si deseamos aprovechar todos los beneficios que nos puede aportar, es aconsejable tomarla directamente, saboreándolas dentro de la boca el mayor tiempo posible antes de ingerirlas. Para hacerlas más manejables en aquellos casos que se prefieran diluidas, se recomienda como mucho, calentar al “Baño María” a temperatura que no supere nunca los 40 º para evitar la pérdida de propiedades.

 

CONSEJOS DE  CONSERVACIÓN:

Mantener en lugar seco, semioscuro y fresco para mantener intactas de un modo natural  todas sus propiedades.

 

MIEL DE TOMILLO CON PROPÓLEO:

  • ORIGEN: PARAJES DE FUENDETODOS Y SIERRA DE CUCALÓN. (ARAGÓN - ESPAÑA)
  • ESPECIE REPRESENTATIVA: Tomillo (Thymus vulgaris L.).
  • COMPOSICIÓN FLORAL MAYORITARIA: Tomillo (Thymus vulgaris L.), romero (Rosmarinus officinalis), propóleos (de Quejigo (Quercus faginea), Carrasca (Quercus Ilex), Marojo (Quercus pyrenaica),  etc..) y flora silvestre autóctona variada.
  • ÉPOCA DE PRODUCCIÓN: Primavera –verano e inicios otoño.
  • COLOR: Ámbar salpicado de diversas tonalidades rojizas y parduzcas.
  • SABOR: Delicioso e intenso  sabor floral dulce, acentuado con notas ácidas persistentes y  ligero acento acre amargo.
  • AROMA: Intenso aroma floral herbáceo muy persistente y penetrante.
  • PECULIARIDADES: Miel cruda, pura, saludable, no homogeneizada, no filtrada, sin azúcares añadidos.
  • PROPIEDADES: Defensas, vías respiratorias.
  • CONSERVACIÓN: Mantener en lugar seco, semioscuro  y fresco.

**En su proceso natural, la miel cristaliza y endurece en función de diversos parámetros (temperatura, origen floral, etc.